El Girona domina y vence con autoridad al Breogán en un partido marcado por un apagón y un alto porcentaje en triples
El partido en Fontajau fue una clara demostración del dominio del Girona, apoyado en su precisión exterior y un escenario marcado por incidentes.
El encuentro disputado en el pabellón de Fontajau resultó especialmente incómodo para el Breogán, que buscaba sumar su tercera victoria consecutiva en un ambiente marcado por derrotas previas ante equipos como Barcelona, Gran Canaria y Granada. El equipo visitante, dirigido por Luis Casimiro, intentó controlar los aspectos básicos del juego para contrarrestar a un Girona que salió decidido a dominar desde el inicio. La estrategia del conjunto catalán destacó por su precisión en el tiro de larga distancia, logrando convertir tres triples en los primeros cuatro minutos, lo que permitió al equipo local distanciarse rápidamente en el marcador.
El Breogán, sin embargo, mantuvo su intensidad y reaccionó de inmediato con Brankovic, que sumó los primeros puntos del equipo visitante, acompañado por un esfuerzo de Cook y Russell en la creación de juego. A pesar de los intentos, el Girona no bajó su ritmo, apoyado en una ofensiva efectiva y una defensa que dificultaba cada acción del Breogán. La primera mitad culminó con una diferencia notable de 60-30 a favor del equipo local, resultado que reflejaba la poca fluidez y el bajo rendimiento ofensivo del conjunto lucense, además de su deficiente porcentaje en triples y problemas en el control de aspectos básicos del juego.
Tras el descanso, el partido se suspendió durante casi 20 minutos debido a un apagón en los focos del pabellón, un contratiempo que afectó el ritmo del encuentro pero no cambió el dominio del Girona. Cuando el juego se reanudó, los locales continuaron mostrando su superioridad, aunque el Breogán intentó competir con mayor intensidad. Fue entonces cuando, a pesar de estar prácticamente derrotados, los visitantes mostraron un esfuerzo notable por dignificar la derrota, con una destacada actuación de Erik Quintela, que lideró una tímida ofensiva capaz de reducir la diferencia en algunos momentos.
Al final, el resultado fue contundente, con una victoria para Girona por 103-80 en la primera mitad y 84-62 en la segunda, estableciendo un marcador que evidencia la diferencia de ritmo y preparación entre ambos equipos. El conjunto catalán, con figuras destacadas como Brankovic, Cook, Russell y Aranitovic, firmó una actuación sólida que aseguró la victoria. Por su parte, el Breogán, pese a la derrota, deja la puerta abierta para mejorar en futuros encuentros, esforzándose en levantar el ánimo y preparándose para su próximo compromiso en Lugo, donde buscará obtener un mejor resultado y retomar su racha de victorias.