Castolo FC

El valor de los 'expected goals' en el partido del Valencia contra el Real Madrid revela un rendimiento superior al marcador

El análisis del rendimiento del Valencia en el reciente encuentro refleja una realidad matemática que va más allá del marcador final.

Descripción

Carlos Corberán enfrenta una situación complicada en el Valencia CF, ya que el equipo está a solo un punto de los puestos de descenso a Segunda División. En su intento por revertir la crisis de resultados, el técnico destacó un dato relevante del último partido contra el Real Madrid: el equipo blanco registró en Mestalla su segundo expected goal (xG) más bajo de toda la temporada, con un valor de 0,9. Este dato refleja que, a pesar del marcador, el rendimiento real en términos de oportunidades de gol no fue deficiente.

El análisis del partido revela que el plan de Corberán era controlar el encuentro y generar ocasiones, y el cuerpo técnico considera que el equipo cumplió esa estrategia hasta la jugada final, cuando Álvaro Carreras tuvo una oportunidad en el minuto 65. La métrica xG, que mide la probabilidad de que una ocasión termine en gol considerando variables como distancia, ángulo y tipo de disparo, refuerza la idea de que el rendimiento del Valencia en ese partido no estuvo tan mal.

El valor de los expected goals es fundamental para entender el desempeño más allá del resultado, ya que permite analizar patrones en las ocasiones de gol generadas y concedidas sin depender únicamente del marcador final. Por ejemplo, un penalti tiene un valor cercano a 0,76 xG, mientras que un disparo desde lejos puede valer solo 0,03 xG. La suma de estos valores en un partido ofrece una estimación de los goles que un equipo "mereció" marcar, lo que ayuda a identificar si los resultados pudieron verse afectados por la eficacia o la actuación del portero rival.

En el caso del Madrid, frente al Valencia en Mestalla, generó un total de 0,94 xG y tuvo un rendimiento bajo en esta estadística en comparación con otros partidos, como la derrota ante el Atlético de Madrid, con solo 0,82 xG. Esto indica que, aunque el equipo no tuvo muchas ocasiones de alta calidad, la efectividad y la actuación del portero también influyeron en el resultado final.

Para entrenadores como Corberán, el análisis de datos, especialmente del xG, es una herramienta clave para mejorar la planificación táctica, detectar patrones en el rendimiento defensivo y ofensivo y reducir la improvisación. Aunque no sustituye la observación táctica, el uso de esta métrica ayuda a comprender mejor lo que ocurre en el campo y cómo el equipo puede mejorar en futuros partidos. La clave será traducir ese rendimiento en resultados positivos, un desafío que el Valencia debe superar para alejarse de la búsqueda desesperada de puntos y fortalecer la confianza en la estructura del equipo.