Problemas y polémica en las entradas al jugar en Montjuïc durante las obras del Camp Nou
El traslado del FC Barcelona a Montjuïc por las obras en el Camp Nou ha generado controversia por los altos precios y las condiciones de las entradas.
El FC Barcelona y el Villarreal han jugado los últimos encuentros en Montjuïc debido a las obras en el Camp Nou. Los partidos, disputados en el Estadi Olímpic Lluís Companys, terminaron con victorias del conjunto visitante, con marcadores de 3-5 y 2-3 en temporadas recientes. El próximo encuentro está programado para el 28 de febrero de 2026 a las 16:15, en el estadio azulgrana, que aún se encuentra en reforma y con una capacidad limitada de 45.400 espectadores, muy por debajo de los 105.000 que tendrá al terminar las obras.
Las obras, que duran alrededor de tres años y medio, han generado múltiples problemas, especialmente en la visibilidad y en los accesos para el público visitante. La venta de entradas para el próximo partido ha provocado polémica, ya que el Villarreal ha puesto a la venta localidades a 80 €, exclusivas para abonados, peñistas y titulares del Carnet Soc Groguet, con restricciones para seguidores fuera de Castellón. Además, muchos seguidores han expresado en redes sociales su sorpresa y rechazo por los altos costes y las condiciones, comparando la situación con la Premier League y criticando los precios en el fútbol español, considerados de los más caros en Europa.
El Villarreal ha informado de que las entradas para desplazados están disponibles hasta el 26 de enero a las 10:00, únicamente en las tiendas oficiales del club o por email para quienes no sean de la provincia de Castellón y pertenezcan a los colectivos mencionados. La venta ha generado rechazo entre la afición, que ha calificado de «una vergüenza» y «un atraco» el coste de las entradas para un partido en un estadio en obras, además de criticar las malas condiciones de visibilidad desde las zonas habilitadas para visitantes, afectadas por reflejos y la calidad del cristal.
Este episodio reaviva el debate sobre los precios de las entradas en el fútbol español, que estudios sitúan entre los más elevados de Europa, incluso por encima de las cuotas de la Champions League. La situación preocupa a la afición, que considera que estas políticas dificultan el acceso al deporte en un contexto de reformas y restricciones en los estadios.