El Deportivo rompe su racha sin victorias en Riazor con una victoria sólida ante el Albacete
El Deportivo recuperó la confianza en su estadio tras una victoria convincente que lo consolida en la zona de ascenso en Segunda División.
El Deportivo volvió a sonreír con su afición tras varias semanas de resultados negativos. Después de más de dos meses sin celebrar una victoria en Riazor, el equipo rompió esa racha con una actuación sólida y dominante frente al Albacete. La afición blanquiazul disfrutó de un triunfo que consolida la tercera posición en la clasificación de Segunda División antes del desplazamiento a Castellón, líder de la categoría.
Desde los primeros minutos, el Deportivo mostró confianza y control. Salió bien plantado en el césped de Riazor, dominando la posesión y sometiendo a un rival que apenas salía de su campo en la primera media hora. La estrategia herculina se plasmó en la apertura del marcador, obra de Yeremay, quien combinó con José Ángel en la frontal del área. La jugada fue determinante, ya que Yeremay disparó con precisión, tocó en el poste y logró el primer tanto del encuentro.
Antes del descanso, los locales ampliaron la ventaja. Hubo controversia cuando Valverde vio anulado un gol por falta previa. Sin embargo, el Deportivo continuó presionando y marcó el segundo tanto con un centro de Altimira, aprovechado por Javi Villar tras un despeje defectuoso del portero visitante, Mariño. Así, el equipo coruñés se fue al descanso con una cómoda ventaja.
En la segunda mitad, la dinámica cambió notablemente. El Albacete salió más decidido y dominó la posesión, poniendo en aprietos a la defensa local. La respuesta del Deportivo fue resistir y mantener la ventaja, a pesar del mayor protagonismo visitante. A 25 minutos del final, Samu Obeng entró desde el banquillo y recortó distancias con una espectacular chilena tras un centro desde la línea de fondo de Fran Gámez. La jugada animó a la afición visitante, que soñaba con igualar el marcador.
El equipo local se dedicó a defender y rechazar los ataques del conjunto manchego, que apretó en busca del empate. La situación se tensó en los minutos finales, pero una mano salvadora de Ferllo, en una intervención clave, evitó el gol del Albacete. Esa acción aseguró los tres puntos para el Deportivo, que celebró con intensidad en las gradas de Riazor, consolidándose en la tercera posición y asegurando un puesto en zona de ascenso.