El Valencia Basket busca recuperarse tras una serie de derrotas en Liga Endesa y Euroliga en medio de una agenda apretada
El Valencia Basket enfrenta desafíos recientes en su rendimiento, afectado por un calendario apretado y resultados ajustados en ambas competiciones.
El Valencia Basket atraviesa una complicada racha tras acumular varias derrotas en recientes partidos de Liga Endesa y Euroliga. En los últimos cinco encuentros de la Liga, el equipo ha sufrido tres derrotas, mientras que en los últimos siete partidos de la Euroliga ha perdido cuatro, lo que evidencia un descenso en su rendimiento en ambas competiciones. Esta situación se agrava por la exigencia del calendario, habiendo disputado 15 partidos en solo 39 días, incluyendo doble jornada en Euroliga más Liga, una circunstancia que afecta tanto a la preparación como a la recuperación de la plantilla.
A pesar de las dificultades, el equipo mantiene una actitud optimista. La mayoría de las derrotas han sido muy ajustadas, y en todos los casos el resultado pudo haber sido favorable si algunos detalles hubieran sido distintos. Destaca, por ejemplo, la derrota ante el Joventut de Badalona por 90-87, un partido que se decidió en los últimos segundos. El técnico Pedro Martínez afirmó tras el encuentro que, aunque el equipo no está en su mejor momento, sigue siendo competitivo y confía en las capacidades de su plantilla.
En la clasificación, el Valencia Basket continúa en posiciones destacadas en ambas competiciones: ocupa la segunda plaza en la Liga Endesa con un balance de 14 victorias y 5 derrotas, a solo tres del líder, el Real Madrid. En la Euroliga, se sitúa en tercer lugar con 17 victorias y 10 derrotas, a dos triunfos del líder, el Fenerbahçe, y en igualdad con Olympiacos, aunque estos tienen un partido menos. La competencia en la Euroliga es muy ajustada, y cualquier tropiezo adicional podría poner en peligro su posición en los primeros puestos.
El rendimiento del equipo en casa, en el recién estrenado Roig Arena, es una de sus principales fortalezas. Hasta ahora han jugado allí 23 partidos entre Liga y Euroliga, logrando 20 victorias y solo 3 derrotas, cayendo únicamente ante Unicaja Málaga en Liga y Mónaco y Hapoel Tel Aviv en Euroliga. Muchos de estos encuentros con afición se han resuelto con resultados claramente favorables, dejando en evidencia el peso que supone jugar en su propio recinto.
Por el contrario, jugando como visitante, las cifras muestran una realidad diferente. Han disputado otros 23 partidos fuera de casa, con un saldo negativo de 12 derrotas y 11 victorias. En concreto, en la Liga Endesa han perdido 5 de los 9 partidos en campo contrario, y en la Euroliga han caído en 8 de los 14 encuentros disputados lejos del Roig Arena. La pérdida de efectividad en los desplazamientos ha provocado que el equipo sufra tres derrotas en los últimos cinco partidos fuera de casa, incluyendo enfrentamientos ante Real Madrid y Joventut de Badalona.
Pese a estas dificultades, la constancia del Valencia Basket en mantener su estilo de juego y la conexión con su afición siguen siendo puntos fuertes. El equipo mantiene su característico estilo vibrante, rápido y basado en el tiro exterior, aunque la pérdida del factor sorpresa ha obligado a los rivales a ajustar sus defensas, dificultando la efectividad en ataque y el control del rebote.
La temporada también presenta un respiro en la agenda del equipo, ya que el calendario de la Euroliga se relaja, permitiendo más tiempo para entrenar y preparar los próximos enfrentamientos. La reciente acumulación de partidos y la carga física han sido un reto importante, complicando el entrenamiento y la recuperación en las semanas previas. Sin embargo, los próximos partidos ofrecen una oportunidad para recuperar sensaciones y fortalecer la posición en ambas competiciones, especialmente de cara a la próxima Copa del Rey, que se celebrará en el Roig Arena del 19 al 22 de febrero, donde el equipo será anfitrión y buscará mejorar su rendimiento en un escenario que ha demostrado ser un auténtico baluarte.