Vincent Kompany comparte su experiencia de racismo en un partido en Sevilla hace veinte años
Vincent Kompany recuerda una dura experiencia de racismo en un partido europeo, resaltando la persistente problemática en el fútbol actual.
El racismo vuelve a estar en el centro de la atención en el fútbol europeo, no por hechos recientes, sino por el testimonio de uno de sus protagonistas, Vincent Kompany. El actual entrenador belga ha compartido una experiencia vivida hace aproximadamente veinte años, cuando aún jugaba en el RSC Anderlecht, durante un partido en Sevilla frente al Real Betis. En ese momento, Kompany tenía entre 18 y 19 años y compartía vestuario con el fallecido Cheick Tioté, a quien recordó con gran cariño.
El relato de Kompany detalla una escena difícil de imaginar en pleno espectáculo deportivo: aficionados del Real Betis encaramados en las vallas, cantando cánticos del Ku Klux Klan, imitando sonidos de mono y dirigiendo insultos racistas hacia ambos futbolistas adolescentes. A pesar de la gravedad de los hechos, impacta la juventud de las víctimas, que entonces comenzaban su carrera en la élite del fútbol.
El exjugador recuerda que, en medio de la situación, celebró con mucha rabia un gol marcado en aquel partido. Sin embargo, con la perspectiva del tiempo, se cuestiona si su celebración pudo haber sido utilizada como excusa para los insultos racistas dirigidos hacia él y Tioté. La reflexión final de Kompany, «¿Qué hice yo?», revela cómo el racismo puede hacer que la víctima se cuestione a sí misma, enfrentándose a una cruel consecuencia de su violencia.
Aunque el episodio ocurrió hace dos décadas, el testimonio de Kompany demuestra que el racismo en los estadios sigue siendo un problema vigente. Aunque las campañas antirracistas se han multiplicado y los esfuerzos para erradicar estas conductas continúan, los incidentes no han desaparecido por completo. El deportista decide compartir su experiencia como un ejercicio de memoria y advertencia, recordando que el silencio del pasado no debe repetirse y que la lucha contra el racismo en el fútbol debe mantenerse activa y constante.