El Valencia se despide de la Copa tras derrota ante el Athletic y atraviesa una profunda crisis deportiva y económica
El Valencia afronta una crisis definitiva tras su eliminación en la Copa y un rendimiento que refleja su delicada situación deportiva y económica.
La eliminatoria contra el Athletic Club marcó el fin de la ilusión para el Valencia, que quedó eliminado en una noche que se convirtió en pesadilla para su afición. Con un rendimiento marcado por la falta de jugadores destacados y deficiencias tanto en defensa como en ataque, el conjunto valencianista mostró poca solidez durante todo el encuentro.
Solo dos jugadores destacaron por su compromiso: Stole Dimitrievski, quien realizó una parada crucial en la segunda mitad y evitó una derrota más abultada, y Lucas Beltrán, que aportó algo de fútbol en la mediapunta y generó jugadas de interés. Sin embargo, la mayoría del equipo se mostró sin alma ni confianza, evidenciando un rendimiento muy por debajo del nivel esperado.
La anotación que decidió la eliminatoria fue un autogol de Umar Sadiq, un error que facilitó el pase del Athletic a la siguiente ronda. Minutos después, el mismo Sadiq evitó un golpe mayor con un despeje en la línea, pero la debilidad defensiva del Valencia quedó en evidencia. La inseguridad en la defensa, sumada a un equipo sin ideas claras, fue la constante durante todo el encuentro.
Por otra parte, la situación del club se agrava con noticias preocupantes sobre el estado físico de algunos jugadores, como Guido Rodríguez y César Tárrega, que parecen llegar fuera de forma a los momentos clave de la temporada. La falta de refuerzos en el mercado invernal y la incertidumbre sobre futuras incorporaciones hacen que la situación del Valencia sea aún más delicada de cara a lo que queda de temporada.
Desde el ámbito europeo, la historia del Valencia se vio marcada por su larga ausencia. Con 2.158 días sin competir en competiciones continentales, el club atraviesa una de sus peores rachas y corre el riesgo de no volver a Europa en un futuro cercano. La última participación fue el 5 de marzo de 2020, en la Champions League contra el Atalanta, y todo indica que, sin cambios en la estructura del club, esta será una de las próximas temporadas sin presencia en competiciones internacionales.
En medio de un panorama sombrío, las perspectivas de regresar a Europa parecen cada vez más lejanas. La posible desaparición del equipo de las competiciones continentales en los próximos años ha generado preocupación entre la afición y expertos, que temen que, sin una gestión adecuada y sin cambios en el accionariado, el Valencia pueda convertirse en un club aislado y relegado de las citas europeas. La comprometida situación económica y deportiva, sumada a la falta de fichajes y refuerzos, agrava aún más el panorama para el conjunto valencianista esta temporada.