El Deportivo vence al Albacete en un partido equilibrado y destaca la actuación del arquero Ferllo
El Deportivo sumó una importante victoria en un encuentro marcado por la tensión, la atmósfera del Riazor y actuaciones individuales destacadas.
El Deportivo sumó tres puntos en su reciente encuentro contra el Albacete, un partido caracterizado por su equilibrio y momentos de tensión. La actuación del portero Ferllo fue clave, mostrando un nivel destacado que ayudó a contener a los atacantes manchegos y asegurar la victoria. Sin embargo, el conjunto blanquiazul evidenció dificultades en la segunda parte, especialmente tras el descanso, cuando jugó con más cautela y menor concentración, lo que permitió al rival acercarse en el marcador tras un cambio estratégico que casi les cuesta caro. Este episodio puso de manifiesto la necesidad de mejorar aspectos como el juego sin balón y la posesión, para reforzar la defensa y evitar sobresaltos.
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue la atmósfera en el estadio Riazor, que recuperó una sensación de autenticidad y naturalidad al prescindir del uso habitual de música y optar por sonidos naturales que mejoraron la experiencia durante el partido. Esta iniciativa fue bien recibida por la afición, cuyo apoyo y energía positiva contagiaron a los jugadores, quienes reconocieron públicamente la unión generada al final del encuentro. La iniciativa de la afición y la sensibilidad del club, en coordinación con la Federación de Peñas, fueron alabadas por contribuir a crear un ambiente de entusiasmo y respaldo sincero, algo que todos valoraron y que elevó el espíritu del equipo.
En el plano individual, Yeremay volvió a demostrar su capacidad para marcar goles importantes en partidos con actuaciones no del todo brillantes. Su contribución en la apertura del marcador fue fundamental, además de ofrecer apoyo en jugadas que generaron oportunidades para el resto del equipo. La jugada del gol, un pase preciso y de apoyo que debería servir de ejemplo en los entrenamientos, rompió la igualdad y puso al Deportivo en ventaja, impulsando la confianza en el desarrollo del partido.
El partido también reflejó la necesidad de que el equipo continúe trabajando en su juego sin balón y en mantener la posesión como estrategia defensiva. La segunda mitad mostró que el rival, motivado por el cambio táctico tras el descanso, logró acercarse en el marcador y generó cierta preocupación. La planificación táctica y la concentración en esas fases deben mejorar para que el conjunto blanquiazul sostenga mejor su dominio y minimice riesgos. La plantilla agradeció el apoyo de la afición, que no solo aplaudió los goles, sino que también cantó y revitalizó el ambiente en los momentos difíciles, fortaleciendo así el espíritu de unión entre jugadores y seguidores, un aspecto que siempre suma en los momentos decisivos de la temporada.