El Betis y Atlético de Madrid disputan los cuartos de final de la Copa del Rey en La Cartuja bajo condiciones meteorológicas adversas
Una noche de gran intensidad en La Cartuja, con más de 60.000 aficionados y condiciones meteorológicas adversas, promete un emocionante duelo de cuartos.
Una noche cargada de expectación y emociones en La Cartuja, donde más de 60.000 aficionados se congregaron con entusiasmo a pesar de las condiciones meteorológicas adversas. El encuentro de cuartos de final de la Copa del Rey entre el Betis y el Atlético de Madrid comenzó con un inicio intenso y disputado, marcado por las rachas de viento que fueron parcialmente superadas tras un esfuerzo colectivo. Los seguidores verdiblancos desplegaron tifos en Gol Sur y corearon el himno del equipo en un escenario que prometía una noche histórica.
El partido, dirigido por el árbitro riojano Soto Grado y asistido por VAR, tuvo en la alineación del Betis una novedad: la participación de Álvaro Fidalgo, quien portó el dorsal 15 en su debut con el equipo tras su incorporación en el mercado invernal. Además, Pellegrini optó por mantener la pareja de centrales que venció al Valencia, integrando a Bartra y Llorente, con Adrián en la portería. La apuesta en el once incluyó a Aitor Ruibal, Valentín Gómez, Marc Roca y la línea de ataque con Borja Iglesias y la dupla formada por Abde y Chimy, mostrando una disposición ofensiva y estratégica para buscar la clasificación.
Por su parte, el Atlético de Madrid, con un once renovado y motivado por las recientes incorporaciones, alineó a Musso en la portería y una línea defensiva con Llorente, Hancko, Ruggeri y Marc Pubill, mientras que en el centro del campo destacaron Koke, Barrios y Giuliano. La ofensiva fue liderada por Griezmann y Lookman, buscando dominar el escenario y frenar las opciones del Betis de avanzar a semifinales.
Durante los primeros minutos, los equipos mostraron respeto mutuo, aunque ambos buscaron imponer su estilo. El Betis, con confianza en jugadores como Abde y Antony, intentó abrir el marcador con disparos lejanos y jugadas a balón parado, mientras que el Atlético apostó por transiciones rápidas y presión constante. Los aficionados vibraron con cada intento, mientras que las inclemencias meteorológicas, que incluyeron vientos fuertes, fueron paulatinamente controladas, permitiendo que el partido fluyera en un ambiente de gran pasión y rivalidad.
En el descanso, la afición no dejó de impulsar a su equipo, con cánticos y una ovación que reflejaba la importancia del encuentro. La expectativa creció por ver quién lograría avanzar a las semifinales, en un escenario donde el fútbol de estilos contrapuestos prometía un espectáculo de alto nivel. La victoria en derbis anteriores y la ilusión de regresar a una semifinal de Copa motivan a los béticos en una noche que puede marcar un antes y un después en el club y en la ciudad.