El Atlético de Madrid vence 3-0 al Betis en La Cartuja y avanza a semifinales de la Copa del Rey
Una noche llena de emoción en La Cartuja, donde el Atlético de Madrid tomó ventaja en la eliminatoria desde el inicio.
En una noche marcada por la emotividad y el dramatismo, el Betis y el Atlético de Madrid se enfrentaron en los cuartos de final de la Copa del Rey en un escenario repleto de expectación en La Cartuja, que congregó a más de 60.000 aficionados pese a las inclemencias meteorológicas. El partido, que prometía ser una lucha de estilos y estrategias, se vio condicionado por las lesiones y las decisiones tácticas de ambos entrenadores.
Desde el inicio, el Atlético de Madrid dominó el juego con precisión y coordinación, apoyándose en la velocidad en ataque de jugadores como Lookman y Giuliano. En la primera media hora, el conjunto rojiblanco mostró un fútbol ordenado y efectivo. La jugada que decantó la balanza fue un golazo de Griezmann, que evidenció la calidad y la clase del francés, además de mostrar la desorganización en la presión del Betis. La presión del Atlético permitió a los visitantes mantener la ventaja en el marcador y poner en aprietos al conjunto local.
El Betis intentó reaccionar con recursos individuales destacados, como una arriesgada jugada de Antony y disparos desde larga distancia, pero no logró concretar en la portería rival. Las lesiones también influyeron en el desarrollo del encuentro, con Natan sufriendo una rotura muscular y siendo reemplazado por Giménez, mientras que Barrios tuvo que abandonar por molestias. La sustitución obligada de Natan, el internacional español, generó incertidumbre en la zaga verdiblanca.
En la segunda mitad, el Betis intentó con mayor intensidad, generando oportunidades a balón parado y buscando el empate. Sin embargo, la solidez defensiva del Atlético, unida a la actuación destacada de Musso y la coordinación en la salida del balón, impidieron cualquier reacción efectiva del conjunto local. Un remate mordido de Deossa y un disparo con rosca de Abde se convirtieron en los principales intentos de los béticos, sin éxito en la definición.
A lo largo del partido, las decisiones de ambos entrenadores fueron clave. Pellegrini apostó por Adrián en portería y mantuvo una línea de centrales con Bartra y Llorente, además de incorporar recientemente a Fidalgo en la convocatoria. Por su parte, Simeone alineó a Musso en portería; Llorente, Mark Pubill, Hancko y Ruggeri en defensa; y un centro del campo con Koke, Barrios y Giuliano, acompañados por Griezmann y Lookman en ataque. La estrategia de ambos equipos quedó reflejada en un encuentro donde la táctica y la resiliencia tuvieron un papel protagonista.
El ambiente en La Cartuja fue de verdadera pasión, con la afición del Betis desplegando pancartas y cánticos que buscaban motivar a los jugadores en momentos críticos, mientras que la hinchada del Atlético celebraba cada avance con entusiasmo. La organización y la logística también jugaron un papel importante, con recomendaciones de movilidad y dispositivos especiales para garantizar la seguridad y el acceso de los asistentes.
Finalmente, el marcador reflejó la superioridad del Atlético de Madrid, que con un resultado de 0–3 en el partido de ida deja la clasificación prácticamente sentenciada y encamina su camino hacia las semifinales de la Copa del Rey. La remontada para el Betis será una tarea casi imposible en el partido de vuelta, pero el conjunto verdiblanco mantiene la esperanza e ilusión de seguir soñando con avanzar en la prestigiosa competición copera.