La afición del Levante se consolida como un pilar fundamental en su crecimiento y preparación para el próximo derbi contra el Valencia
La afición del Levante vive una etapa de expansión y pasión, preparándose para el próximo importante derbi en un escenario lleno de orgullo y apoyo.
La creciente dimensión del Levante en todos sus ámbitos apunta a alcanzar su máximo esplendor en el próximo derbi contra el Valencia, que se disputará en un Ciutat de València lleno hasta la bandera. La afición granota se apodera de las gradas y presume de una escalada que refleja su fuerte movilización social y su inquebrantable apoyo al equipo. Más de cuatro años han pasado desde el último encuentro del Valencia en el estadio levantinista, donde la asistencia fue de 18.851 espectadores. A pesar de los altibajos sufridos por el club y la adversidad, la afición ha convertido el sufrimiento en resiliencia y crecimiento, consolidando una base sólida y apasionada.
El incremento en el número de abonados durante su etapa en Segunda División coincide con una movilización imparable de una afición que nunca dejó de soñar con su equipo. La tendencia de apoyo se mantiene fuerte tanto en los estadios como en las localidades cercanas, evidenciando una expansión demográfica que, según los registros, no baja de los 15.000 abonados, alcanzando en la actualidad los 20.948, cifras que superan ampliamente el mínimo anterior y que reflejan una mayor presencia fuera de la ciudad de València. Solo en enero, más del 50% de los socios no residen en la capital, siendo Alboraia, la carretera de Barcelona y Paterna algunos de los municipios con mayor presencia de seguidores levantinistas.
La afición del Levante se ha convertido en un auténtico feudo, a pesar de las restricciones del ticketing impuestas por LaLiga que limitan el aforo total. La estación de entusiasmo y pasión creada en el Ciutat de València está preparada para acoger a un público que, en muchos casos, participa en las movilizaciones y celebraciones que acompañan la trayectoria del club. La reciente celebración del ascenso a Primera División en la plaza del Ayuntamiento y en la Fuente de las Cuatro Estaciones refleja la expansión y el espíritu de la hinchada, que afrontará el duelo contra el Valencia con la mentalidad de dar un golpe de autoridad y demostrar que su crecimiento no tiene límites.
El encuentro promete ser un espectáculo de rivalidad, orgullo local y expectativa por presenciar el máximo resplandor del Levante en el escenario que su afición ha convertido en su fortaleza. La presencia tanto en el estadio como fuera de él evidencia que la pasión por los colores granotas trasciende las fronteras de la ciudad, consolidando un levantinismo cada vez más fuerte y unido. Sin duda, este duelo será un reflejo de la dimensión alcanzada por el club, que mira de frente a su adversario y deja en evidencia su profunda integración con una comunidad cada vez más grande y comprometida con su historia y futuro.