El Real Madrid avanza a semifinales tras vencer a Unicaja con una sólida defensa y buen rendimiento colectivo
El Real Madrid mostró un desempeño destacado, combinando intensidad defensiva y esfuerzo colectivo para asegurar su avance en la competición.
El Real Madrid ofreció un rendimiento destacado en los cuartos de final, superando a Unicaja por un contundente 100-70 en un partido controlado desde el inicio. La clave del éxito fue la recuperación de la eficiencia física de todos los jugadores, lo que permitió mantener un nivel alto de intensidad defensiva, forzar errores del rival y sostener la ventaja en el marcador. Según el entrenador Sergio Scariolo, este esfuerzo colectivo fue esencial para afrontar el encuentro sin altibajos y asegurar que todos los integrantes del equipo pudieran rotar adecuadamente, con un descanso activo tras el partido.
El técnico destacó que Unicaja, que llegó con problemas físicos y errores en los lanzamientos que minaron su confianza, no reflejó el mismo equipo que enfrentaron en otras ocasiones. Scariolo señaló que, en situaciones como estas, es importante pasar página y centrarse en la siguiente fase, en lugar de sacar conclusiones agresivas. Además, valoró la experiencia adquirida por los jugadores en partidos de alta intensidad, considerándola fundamental para afrontar futuras eliminatorias.
El dominio del partido estuvo marcado por una defensa sólida en toda la cancha, que permitió al Madrid manejar el ritmo y ampliar la diferencia en el marcador. La estrategia funcionó y la intensidad resultó ser la pieza clave para encarrilar el encuentro. De cara a la semifinal contra Valencia Basket, Scariolo advirtió que será una cancha diferente, con un rival que cuenta con una plantilla larga, abundante en manejadores y tiradores, y que muestra un alto rendimiento en los rankings de la Liga ACB. Además, resaltó el gran apoyo del público local y la capacidad del equipo valenciano para mantener la concentración y el liderazgo en momentos clave.
En cuanto a los jugadores, Sergio Llull sigue siendo un ejemplo de liderazgo y concentración. El capitán del Madrid ha demostrado su capacidad mental para mantener la intensidad en los partidos, sirviendo como referente en el vestuario y en la cancha. Por otro lado, Gaby Deck, que se recuperó de problemas físicos, firmó un gran partido con una intensidad constante desde el minuto uno, corroborando que la clave para ganar está en una defensa efectiva y en la concentración del equipo en todo momento.
En definitiva, el Real Madrid mostró un nivel de juego sólido, una defensa intensa y un compromiso colectivo que les permite afrontar con confianza su próximo reto en semifinales, con la experiencia adquirida como principal arma para seguir avanzando en la competición. La victoria también evidenció que el trabajo en equipo y la preparación mental son fundamentales para obtener resultados positivos en este tipo de enfrentamientos de alta exigencia.