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LeBron James no alcanzará el criterio de 65 partidos para la selección All-NBA por una norma de la NBA que afecta a jugadores en la fase final de sus carreras

LeBron James no podrá acceder a la selección All-NBA este año por una normativa que afecta a jugadores mayores y su minutaje en temporada regular.

Descripción

LeBron James se perderá su decimoctavo partido de la temporada en el enfrentamiento entre Lakers y Spurs de esta noche, y eso implica una cosa: no alcanzará el límite de 65 partidos requeridos para ser elegible a los premios de final de temporada. Su increíble racha de 21 temporadas consecutivas en los quintetos All-NBA termina aquí, no por rendimiento, sino por normativa. La norma introducida por la NBA para limitar el load management está mostrando todas sus limitaciones. A sus 41 años, gestionar los minutos no es un capricho sino una necesidad, y sin embargo el sistema no hace distinciones: para ser considerados, se requieren al menos 65 apariciones y mínimo 20 minutos jugados en cada una. Un requisito especialmente duro en una temporada regular de 82 partidos, con viajes, back-to-back y un calendario cada vez más intenso.

LeBron no es el único que se ve penalizado. Nikola Jokić solo puede permitirse un descanso más, Shai Gilgeous-Alexander arriesga no llegar a la cifra y también Luka Dončić podría quedar fuera de los criterios. La regla, creada también para tranquilizar a los socios televisivos tras el acuerdo de 76.000 millones firmado en 2024, está afectando precisamente a las estrellas que la liga pretende proteger. James no necesitaba otra selección All-NBA para reforzar su legado, pero que no pueda competir pese a su nivel de juego es una clara distorsión. La NBA debería querer a sus campeones en buena forma para los playoffs, no forzarlos a jugar más minutos solo para mantener la elegibilidad. Por ahora, los Lakers miran hacia adelante: el objetivo es aprovechar al máximo lo que queda de la temporada 2025–26. Pero la discusión sobre el límite de 65 partidos está llamada a reabrirse, porque la primera víctima ilustre es precisamente el jugador que ha redefinido la longevidad en la historia del baloncesto.