Fenerbahçe gana por estrecho margen ante Panathinaikos con jugada decisiva de Baldwin en la Euroliga
Una emocionante noche en Atenas culminó con una ajustada victoria turca gracias a una jugada espectacular en los últimos segundos.
En una noche memorable en el Telekom Center Athens, el Panathinaikos AKTOR sufrió una dura derrota frente a Fenerbahçe por 85-83 en un final lleno de emoción. La jugada decisiva llegó en los últimos segundos con una canasta de Wade Baldwin, quien ejecutó un espectacular spagat en el aire para asegurar la victoria de los turcos en la 28ª jornada de la Euroleague.
A pesar de la derrota, el equipo griego dejó una buena impresión, mostrando una mejora en aspectos clave como la defensa, el control del ritmo y la toma de decisiones en ataque. La experiencia y el carácter del conjunto quedaron evidenciados en la remontada y en la lucha constante durante el partido, que estuvo cerca de convertirse en victoria, si no fuera por los detalles finales.
El regreso de Kendrick Nunn tras una lesión fue una de las esperanzas del Panathinaikos, aunque aún se notó que no está en su mejor ritmo, lo que limitó su influencia en los momentos decisivos. Sin embargo, su presencia en el cierre y su capacidad para buscar tiros en instantes clave siguen siendo una ventaja cuando recupere la forma física y la confianza.
Por otro lado, TJ Shorts fue fundamental en la primera mitad, aportando energía y control en la distribución del juego, mientras que Nigel Hayes-Davis ha llegado para ofrecer tamaño, profundidad y capacidad en momentos importantes, reforzando la plantilla en una posición que necesitaba más peso y versatilidad.
El análisis del partido también revela que ciertos detalles defensivos, como la cobertura en la jugada final y la visión del oponente en el primer pase, influyeron en el resultado. La intención del equipo es aprender de estos momentos y ajustar su estrategia, especialmente en situaciones críticas donde la concentración y la precisión son determinantes.
Ahora, Panathinaikos deberá trabajar en mantener la estabilidad y la constancia en su rendimiento, ya que no hay margen de error en su camino hacia el objetivo de clasificación. La sensación es que esta derrota puede haber sido un punto de inflexión, fortaleciendo el carácter del conjunto y preparando el terreno para futuros desafíos en la competición europea.