Danko Brankovic destaca en el Breogán con su versatilidad y crecimiento en Lugo
Danko Brankovic se ha convertido en una pieza clave para el Breogán, demostrando su crecimiento y versatilidad en la Liga ACB y la Euroliga.
Dank Brankovic, nacido en Zagreb en 2000, se ha consolidado como uno de los jugadores más importantes del Breogán, equipo que acumula ya ocho victorias en la Liga ACB. Con una experiencia de 51 partidos en Euroliga, este pívot destaca por su versatilidad y capacidad para anotar desde diferentes posiciones, incluyendo cerca del aro, media distancia y triples. Promedia 11,6 puntos, 5,1 rebotes y 1,2 tapones por partido, siendo elegido por la afición del club como el mejor jugador del mes de enero.
En declaraciones recientes, Brankovic expresó sentirse muy cómodo en Lugo y en el Breogán, destacando su crecimiento tanto en el aspecto físico como en el juego. La clave de su progreso ha sido su trabajo constante con el entrenador Víctor Pérez, con quien revisa vídeos tras cada partido para identificar áreas de mejora, especialmente en defensa y movilidad. Además, agradece la buena comunicación y el apoyo del equipo, que le ha permitido ganar confianza y jugar con mayor dureza en la cancha.
Su confianza en el juego ha aumentado significativamente, reflejándose en su dureza y en su capacidad para responder a la intensidad física de los rivales. Brankovic trabaja arduamente en mejorar aspectos técnicos como tiros flotantes y ganchos, y utiliza mucho el tiro con contacto cerca del aro, inspirado en jugadores como Tim Duncan. También destaca la buena conexión que mantiene en la cancha con compañeros como Dominik Mavra, DeWayne Russell, Erik Quintela y Toni Nakic, con quienes desarrolla jugadas de dos contra dos que abren muchas opciones ofensivas y que aportan también a su participación en la selección croata.
En lo que respecta a su experiencia internacional, el jugador debutó en la selección absoluta en la temporada 2021–2022, participando en ventanas FIBA y resaltando la importancia de jugar junto a jugadores con los que comparte club, como Mavra y Nakic. Especialmente valora la relación con el capitán Quintela, quien le ayuda con los ajustes en defensa y en el juego en general. Brankovic también ha jugado con excompañeros en Breogán, destacando la conexión con Toni Nakic, con quien compartió equipo en la Cibona Zagreb y mantiene una relación sólida tanto dentro como fuera de la cancha.
Durante la temporada, Brankovic ha tenido la oportunidad de jugar contra grandes rivales en Euroliga, enfrentándose a Real Madrid y Barcelona. Reconoce que su actuación contra el Madrid no fue la mejor, pero aspira a seguir mejorando en estos encuentros. Considera que uno de los grandes desafíos del equipo ha sido adaptarse a defensas físicas tradicionales, especialmente frente a pívots de gran tamaño y peso, como Alex Len o Giorgi Shermadini, con quienes ha tenido duelos destacados en la pintura.
Su rango de tiro de tres puntos es una de sus armas, aunque no practica mucho en los entrenamientos. Pasa más tiempo perfeccionando tiros flotantes y ganchos, prefiriendo los tiros contra tabla y con contacto, al estilo Tim Duncan. Además, señala que su rutina de tiro se basa en intentar lanzamientos desde diferentes ángulos y distancias, en series rápidas y en contacto, buscando mejorar su precisión en tiros cortos.
Brankovic también destaca las cualidades de sus compañeros y las influencias que recibe. Menciona a Arturs Kurucs por su defensa, a Francis Alonso por su constancia y rendimiento, y valora tener una buena relación con los bases del equipo, particularmente con Russell y Mavra. Además, resalta la importancia del ambiente en el Pazo Pablo Durán, donde se siente muy cómodo jugando delante de una afición que sabe de baloncesto y que apoya intensamente al equipo local.
En su vida en Lugo, Brankovic disfruta de la tranquilidad de la ciudad, la gastronomía local y los paseos por su muralla y casco antiguo. La relación con amigos y la cultura local hacen que su experiencia en Galicia sea muy positiva. Su sueño a largo plazo es jugar en la NBA, una meta para la que admite no estar aún preparado, pero que mantiene como objetivo. También confiesa su amor por la historia del club y su deseo de retirarse en la Cibona Zagreb, club en el que fue capitán y donde ganó la Liga y la Copa en su última temporada.