El Baskonia pierde fuerza en la segunda mitad y cae ante un Barcelona que ajustó su estrategia
El Baskonia mostró un inicio prometedor, pero su rendimiento decayó en la segunda parte, permitiendo al Barcelona tomar ventaja con estrategia y paciencia.
El Baskonia intentó dominar el partido en el Buesa Arena ante un potente Barcelona, uno de los gigantes de la Euroliga, pero volvió a mostrar una notable falta de gasolina que condicionó gravemente su rendimiento. El equipo local arrancó con excelente intensidad, logrando una ventaja de hasta 13 puntos al inicio y mostrando una actitud ambiciosa.
Sin embargo, esa buena energía se diluyó tras el descanso, ya que el conjunto vitoriano perdió solidez en defensa y dejó de mantener su intensidad. La sequía en el lanzamiento desde 3 puntos y las decisiones incorrectas minaron la confianza del equipo, que, a pesar de mejorar respecto a partidos anteriores en el Buesa Arena, no pudo sostener esa mejoría ante un Barcelona más talentoso y paciente en la gestión del juego, que supo aprovechar cada error del Baskonia para ampliar su ventaja.
Durante la segunda parte, el Barcelona ajustó su intensidad y mostró un juego más efectivo, apoyándose en jugadores clave como Joel Parra, quien resultó fundamental en el cierre del partido. Parra aprovechó errores defensivos y aportó puntos en momentos decisivos, mientras que el conjunto culé controlaba el ritmo sin necesidad de apretar en exceso el acelerador.
En el aspecto físico, el Baskonia sufrió la ausencia de jugadores importantes y el impacto de lesiones que afectaron el rendimiento del equipo. Satoransky jugó solo siete minutos debido a una lesión, y Punter se lesionó en los minutos finales. Además, Shengelia y Vesely, con poca presencia en la cancha, se lesionaron en los últimos instantes, complicando aún más la situación del conjunto vasco.
El partido estuvo marcado por errores recurrentes del Baskonia, falta de energía en defensa y una serie de decisiones erróneas que evidenciaron la falta de solidez durante los cuarenta minutos. La escasa puntería desde el triple y la poca intensidad defensiva permitieron al Barcelona jugar con comodidad y aprovechar los despistes de un equipo que, pese a su esfuerzo inicial, fue decayendo conforme avanzaba el encuentro.
El arbitraje también generó controversia, ya que algunos jugadores y técnicos expresaron su descontento, encendiendo aún más los ánimos en el Buesa Arena. La actuación de Forrest y Luwawu-Cabarrot fue irregular, con el estadounidense superado en el manejo del balón y el francés con poca eficacia en el tiro, sumándose a la mala racha del equipo desde la línea de tres puntos.
En definitiva, el Baskonia no pudo sostener su buen inicio y terminó cayendo ante un Barcelona que supo ajustar su estrategia y aprovechar sus fortalezas para firmar una victoria que refleja las dificultades del conjunto vasco para mantener la constancia y la energía necesarias para competir al máximo nivel en la Euroliga.