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Baskonia muestra sus debilidades defensivas y ofensivas en derrota en Milán

Baskonia evidenció sus vulnerabilidades en defensa y ataque durante su partido en Milán, enfrentando dificultades internas y una notable dependencia exterior.

Descripción

Baskonia sufrió una dura derrota en Milán, evidenciando sus dificultades internas y su fragilidad en el juego colectivo. A pesar de la ausencia de Josh Nebo por lesión, el equipo vitoriano mostró serias carencias en la protección del interior, con Khalifa Diop y Mamadi Diakite señalados por su bajo rendimiento y problemas de faltas que limitaron su presencia en la cancha. Diop, con apenas 4 puntos y 5 rebotes, no destacó en su aportación, mientras que Diakite, que se borró del partido con 0 puntos y 1 rebote, no pudo frenar el juego interior del Armani.

En el aspecto ofensivo, el equipo dependió demasiado de Zach LeDay y Melvin Booker, que sumaron en conjunto 40 puntos en menos de 50 minutos en pista. Booker destacó desde la larga distancia, mientras que LeDay, a pesar de una caída aparatosa en el tercer cuarto que lo tuvo fuera algunos minutos, fue un referente en el juego de espaldas al aro. Sin embargo, ambos jugadores evidenciaron la dependencia del equipo en un momento en que se quedaron sin ideas frente a una defensa que se intensificó en la segunda parte.

La tibieza y la falta de intensidad en todas las facetas estuvieron presentes en el rendimiento de Baskonia, lo que facilitó que Armani Milán anotara por los pasillos y rompiera las líneas de defensa. La defensa del conjunto vasco no logró contener los ataques rivales y permitió que el equipo italiano encajara un total de 109 puntos, reflejo de su debilidad defensiva y la incapacidad para responder a la efectividad exterior del adversario.

El equipo italiano mostró mejoras físicas y en la efectividad desde el perímetro, con jugadores como Shields y Howard atacando constantemente, aprovechando la incapacidad de los defensores vascos para responder. Shields, en particular, se mostró muy eficaz físicamente y en el ataque exterior, recibiendo apoyo de Radzevicius y Luwawu-Cabarrot, que no lograron reducir su impacto en la ofensiva rival. Howard también fue clave, atacando sin cesar y aprovechando las deficiencias en el sistema de cambios automáticos implementado por el entrenador Galbiati, que en ocasiones dejó a los pequeños en desventaja.

En resumen, Baskonia vivió una noche de sufrimiento en Milán, marcada por su incapacidad para mantener la intensidad defensiva y responder al embate físico y exterior de Armani. El resultado final, con 109 puntos en contra, refleja una realidad recurrente en esta Euroliga: la fragilidad del equipo en momentos decisivos y la necesidad de mejorar en todos los aspectos para competir al máximo nivel en la élite europea.