El Villarreal B vence 1-0 al Cartagena en un partido con decisiones arbitrales polémicas
Villarreal B logró una ajustada victoria ante Cartagena en un encuentro marcado por decisiones arbitrales controvertidas y momentos clave en el partido.
El Villarreal B logró una victoria ajustada por 1-0 frente al Cartagena en un encuentro marcado por un polémico arbitraje en la primera parte. La actuación del colegiado Alexandre Alemán Pérez fue protagonista, ya que tardó más de dos minutos en validar el gol legal de Cheick Thiam en el minuto 24, tras un rechace del portero Iván Martínez. Además, en el minuto 42, señaló penalti a favor del conjunto visitante tras una supuesta falta a Álex Rubio, decisión que anuló tras revisión con el VAR debido a un empujón evidente del delantero en el área.
La primera parte, que duró aproximadamente 55 minutos, estuvo dominada por errores y decisiones controvertidas, aunque estas no modificaron el marcador final. El gol del filial amarillo fue obra de Thiam, quien aprovechó un rebote del arquero visitante en un disparo de Álex Rubio, haciendo justicia a la valentía del equipo de David Albelda. Aunque el Cartagena intentó imponerse tras el descanso, dominando la posesión y buscando el empate, encontró un Villarreal B bien posicionado que supo manejar la ventaja.
Antes del descanso, el Cartagena tuvo otras ocasiones peligrosas, incluyendo un remate de Chicki que cruzó demasiado y una réplica de Albert García que fue despejada por el portero local en el minuto 13. En la segunda parte, las opciones continuaron para ambos equipos, siendo la más clara una oportunidad del delantero Facundo Viveros en el minuto 62, que detuvo el arquero Iván Martínez. Sin embargo, la dinámica del juego se mantuvo con un dominio alterno y muchas decisiones arbitrales polémicas que afectaron la fluidez del encuentro.
Las cifras finales reflejaron una victoria mínima para el Villarreal B, que preservó su ventaja gracias a un rendimiento sólido en defensa y control del partido. La afición, que asistió al Mini Estadi con una capacidad de aproximadamente 650 espectadores, presenció un duelo teñido por las controversias del arbitraje, pero que finalmente se resolvió con los tres puntos para el equipo local.