El traslado a La Cartuja impulsa la modernización y crecimiento del área de hospitality del Real Betis
El traslado a La Cartuja ha acelerado la transformación del hospitality del Betis, expandiendo oferta, mejorando servicios y proyectando un futuro innovador.
El traslado del Real Betis Balompié a La Cartuja, debido a las obras en el estadio Benito Villamarín, ha generado una oportunidad estratégica para acelerar la modernización y el crecimiento del área de hospitality, además de sentar las bases para el futuro estadio del club. Gracias a esta transición, el club ha implementado un modelo más segmentado, escalable y orientado al crecimiento, logrando un incremento superior al 130% en el volumen de negocio respecto a la última temporada en Heliópolis.
Uno de los aspectos destacados ha sido la expansión de la oferta corporate, con la duplicación del número de palcos privados, fortaleciendo la capacidad del club para atender a empresas con servicios más personalizados, exclusivos y flexibles. Además, se han lanzado experiencias innovadoras como Players VIP, que permite a las personas invitadas vivir la previa del partido en nuevas salas ubicadas en la zona del túnel de vestuarios. Estas salas, que superan los 225 m², se han convertido en una de las experiencias premium más demandadas en LaLiga.
Otra innovación importante ha sido la creación del Real Betis Club de Negocios, un espacio diseñado para potenciar las relaciones empresariales, generar sinergias y reforzar la presencia de la marca en un entorno especializado. En la misma línea, el club ha ampliado su oferta premium, mejorando los espacios VIP para ofrecer servicios con mayor comodidad, privacidad y exclusividad.
Asimismo, se han habilitado nuevas zonas de networking, destacando la terraza VIP, con más de 1.000 m² y visión directa al campo, que se ha consolidado como un lugar privilegiado para disfrutar del partido y para eventos corporativos, gracias a sus más de 2.500 m² destinados a hospitality.
En cuanto a la infraestructura, se han realizado mejoras fundamentales, como la duplicación de la cocina central, la creación de cocinas satélite en los palcos y la transformación de espacios existentes en nuevas salas VIP. Además, se ha llevado a cabo la adecuación integral del anillo de grada VIP y la implementación de nuevos procesos operativos y sistemas de control de calidad, incluyendo auditorías en tiempo real durante los partidos.
Estas acciones, junto con un modelo de mejora continua que audita y optimiza los procedimientos en cada evento, han permitido al club elevar sus estándares de servicio desde el primer día. El traslado a La Cartuja no solo ha sido una solución logística temporal, sino que ha acelerado el crecimiento y la evolución del Betis, duplicando tanto el volumen de negocio como el número de asientos VIP disponibles, marcando un antes y un después en la estrategia del club hacia un futuro más innovador y competitivo.