El Athletic Club enfrentará dificultades en cuartos de Copa del Rey debido a la lesión de Sancet
El Athletic Club enfrenta una importante baja por lesión en uno de sus jugadores clave, complicando su estrategia para el próximo compromiso crucial.
El Athletic Club atraviesa una difícil etapa tras la lesión de Oihan Sancet, que se perderá el partido de cuartos de final de la Copa del Rey contra el Valencia en Mestalla, programado para el miércoles 4 de febrero. El mediapunta navarro sufrió una lesión muscular en el bíceps femoral de la pierna derecha durante el partido de Champions frente al Sporting de Portugal y fue reemplazado a los 50 minutos tras notar molestias en el muslo. Según el parte médico oficial, la lesión es moderada y su recuperación podría extenderse varias semanas, lo que hace prácticamente imposible su participación en el encuentro copero.
La ausencia de Sancet resulta especialmente dolorosa, pues se ha consolidado en los últimos años como una pieza clave en el ataque del equipo, aportando goles, conducción y asistencias para sus compañeros. Su influencia en el rendimiento ofensivo del Athletic ha sido uno de los pilares esta temporada. Sin embargo, no es el único que se perderá el próximo compromiso. La plantilla de Lezama también afronta múltiples ausencias por lesión o molestias, entre ellas Nico Williams, que sigue arrastrando problemas físicos, y Dani Vivian, que presenta molestias musculares que dificultan su regreso inmediato. A ello se suman las ausencias de Iñaki Williams, Aymeric Laporte y otros jugadores todavía en proceso de recuperación, lo que reduce significativamente los recursos disponibles para afrontar esta eliminatoria a partido único.
Esta plaga de lesiones obliga a Ernesto Valverde a realizar una profunda reestructuración en la alineación, principalmente en ataque y centro del campo, para enfrentarse a un Valencia que llega motivado tras haber logrado una victoria en su terreno en la Liga. La falta de jugadores con desborde y chispa como Sancet y Williams representa un reto táctico considerable para el técnico rojiblanco, que deberá ajustar sus esquemas y rotaciones para intentar mantener el nivel competitivo del equipo en un encuentro decisivo.