Sistema de luxury tax en EuroLeague busca mantener la estabilidad financiera y la competencia justa entre los clubes
El sistema de luxury tax en EuroLeague regula los gastos salariales para promover la estabilidad financiera y una competencia equilibrada entre los clubes.
En el ámbito del baloncesto profesional, la regulación del gasto en salarios de los clubes se rige por los estándares de Competitive Balance Standards (CBS), que incluyen normativas sobre estabilidad financiera y fair play. A diferencia de una simple limitación en la inversión salarial, estos reglamentos establecen un sistema de impuestos conocido como luxury tax para controlar y equilibrar las finanzas de los equipos.
Según las reglas, los clubes que exceden los 10 millones € en salarios netos de jugadores deben pagar una penalización que varía en función del grado de exceso. Es importante destacar que los salarios de jóvenes, jugadores lesionados, los tres mejores pagados, contratos inferiores a un año y otros permisos especiales no se consideran en este cálculo. La penalización puede oscilar entre 0,50 y 6 € por euro excedente, dependiendo del porcentaje de exceso sobre el límite permitido.
El dinero recaudado a través de estas penalizaciones no se pierde, sino que se redistribuye entre los clubes que cumplen con las normas, premiando así la gestión responsable de los gastos salariales. La regulación se fundamenta en datos de ingresos promedio de los clubes en las últimas tres temporadas, considerando aspectos como ventas, grandes ingresos comerciales y otras fuentes, con un umbral mínimo de gastos recomendado que oscila entre el 24% y el 30% del ALCDR, que para la temporada 2025/26 se sitúa en aproximadamente 19,5 millones €.
Para cumplir con los requisitos y evitar sanciones, los clubes con licencia A, como Olimpia Milano, deben invertir al menos un 30% del ALCDR en salarios (unos 5,85 millones €), mientras que clubes con licencia wildcard, como Virtus Bologna, deben gastar al menos un 24% (aproximadamente 4,68 millones). Por su parte, los clubes provenientes de la EuroCup tienen un mínimo del 21% (unos 4,09 millones). Este esquema busca asegurar que todos los equipos mantengan un nivel de gasto que favorezca la competitividad y la estabilidad financiera del campeonato.
Por otro lado, la normativa establece un tope máximo de gasto salarial de 12 millones € a partir de la temporada 2027/28. Actualmente, existe un umbral de referencia, llamado Base Remuneration Level, fijado en 10 millones € netos, y restricciones claras sobre qué salarios se consideran para el cálculo del luxury tax. Se excluyen, por ejemplo, los salarios de jugadores con contratos inferiores a un año, de jugadores en período de recuperación o aquellos que participan en ciertos programas excepcionales como las Mid-Range Exceptions, con límites específicos de contrato.
En cuanto a las sanciones, estas aumentan progresivamente en función del porcentaje de exceso salarial. Van desde una penalización mínima de 0,50 € por euro excedente para excesos inferiores al 10%, hasta 6 € por euro excedente cuando el gasto supera en un 130% o más el límite permitido. Estos incrementos buscan disuadir gastos irresponsables y promover una gestión equilibrada de los recursos financieros en los clubes.
Para ilustrar cómo funciona este sistema, ejemplos prácticos muestran que un equipo que gasta 10,5 millones € en salarios, con un límite de 10 millones, y un exceso de 0,5 millones, pagaría una sanción de aproximadamente 250.000 €. En cambio, si un equipo supera los 14 millones, con un exceso de 4 millones, la penalización podría ascender hasta aproximadamente 4 millones €. Todo esto tiene el objetivo de mantener una competencia justa y sostenible a largo plazo en la liga profesional.