Olimpia Milano busca recuperarse en EuroLiga tras serie de lesiones y resultado negativo en Varese
Olimpia Milano enfrenta una fase complicada en su temporada, buscando revertir resultados negativos y superar las lesiones que complican su rendimiento.
Olimpia Milano atraviesa un momento delicado en su temporada tras la última derrota en Varese y un inicio complicado en la Euroliga que los ha dejado en la posición 13ª, con dificultades para clasificarse al play-in. La situación se agrava por múltiples lesiones y ajustes en el plantel, que incluyen ausencias importantes como las de Jabari Parker, Carlik Jones, Shake Milton, Mario Nakic y la del capitán Vanja Marinkovic, quien sufrió una rotura del tendón de Aquiles y podría haber terminado su temporada de forma prematura.
En su último partido de Euroliga, Milano buscaba romper una racha negativa sin público visitante y recuperarse tras una semana difícil en la que perdieron ante Varese y tuvieron que afrontar numerosas bajas. A pesar de estos obstáculos, el equipo intentó mantener la compostura y, tras un inicio lento, logró remontar en algunos momentos del juego. El encuentro, disputado en un escenario sin aficionados visitantes, fue clave para que los milaneses intentaran recuperar la confianza y la continuidad necesarias para los próximos desafíos.
El duelo contra Partizan Belgrado, que se disputa en el Allianz Cloud sin público visitante por disposiciones de la prefectura, representa más un intento de estabilizarse que una pelea directa por la clasificación. El equipo serbio, duodécimo en la Euroliga, llega tras una remontada histórica de 27 puntos ante Hapoel Tel Aviv y con cambios en entrenador y plantilla que lo han vuelto impredecible y capaz de episodios sorprendentes. Sin embargo, su posición en la tabla y la ausencia de jugadores clave como Jabari Parker, además de lesiones en otros jugadores importantes, hacen que se le considere un rival con ciertas limitaciones en esta fase de la temporada.
El técnico Giuseppe Poeta ha destacado que su equipo debe centrarse en jugar de forma física e intensa durante los 40 minutos, enfrentándose a un adversario capaz de desplegar un juego muy físico con jugadores como Bonga, Payne y Calathes, que generan mucho para sus compañeros. La necesidad de los milaneses de encontrar equilibrio y revertir la fase negativa en que se encuentran resulta evidente, con la esperanza de que los próximos partidos sean un punto de inflexión hacia una recta final más positiva en una temporada marcada por lesiones, cambios y retos constantes.